martes, 3 de mayo de 2011

El camino de la felicidad


Silencio. No se oye nada, ni un simple soplo de aire. El cielo está oscuro, las nubes no dejan pasar el sol. Parece que se avecina una gran tormenta. La tristeza invade mi cuerpo. El color del cielo, refleja el color de mi alma. Me entristece la lluvia, me hace llorar. La lluvia purifica la tierra, y las lágrimas purifican el cuerpo. Cae una gota del cielo, se rompe en el suelo. De manera sucesiva, van cayendo más y más gotas, hasta que el ruído del agua invade el ambiente. Me pongo una chaqueta, tengo frío. No digo ni una palabra. Observo. Observo como del cielo cae agua, y como esa agua se desliza sobre el suelo. Agacho la cabeza, y cierro los ojos. Respiro profundamente por la nariz, y expulso el aire por la boca. Un aire cargado de tristeza, de penumbra, soledad, y tranquilidad. Abro la puerta de mi casa, y salgo fuera. Me quedo inmóvil mirando el cielo, mientras una cantidad incontable de gotas de agua moja todo mi cuerpo. Qué sensación. Notar como choca el agua y corre por toda y cada una de las células de mi cuerpo, para después caer al suelo. Me siento importante de esta forma. Es como si le cambiara el rumbo a las gotas de agua. Me pongo en su camino, y en vez de caer al suelo, caen sobre mí, para después llegar a tierra. Mientras pasan por mis brazos, las noto tristes, como yo. Recorren lentamente mi piel y se van abriendo paso para llegar hasta el suelo, sin esperanza alguna. Poco a poco va dejando de llover, y las nubes se dispersan lentamente. Unos pocos rayos de sol se filtran entre ellas, y forman un arco iris que realiza una ruta en el cielo. Felicidad. Emana felicidad. Sonrío, sin saber por qué lo hago. Me siento bien.

Sé que la mayoría de vosotros, al leer este texto, os habéis quedado un poco confusos. Parece un texto sin sentido, sin historia. Pero si lo miramos desde mi perspectiva, tiene un gran significado, que por doloroso que sea, debemos aceptar. La felicidad no es inmediata, hay que trabajarla, ya que siempre habrán momentos malos, y buenos. Que la felicidad no se consigue cuando uno lo pide... que antes de que aparezca un arco iris, tiene que llover...

Diferencias

Que complicado es el ser humano. Complicado, o complejo. Aún después de miles de años, desconocemos nuestro verdadero origen. Desconocemos el motivo del por qué envejecemos, los diferentes tipos de sangre, y la vida misma. El mundo de hoy en día tiene una "norma" que todo el mundo conoce y usa: "Todo el mundo somos diferentes." ¿Realmente somos tan diferentes? A veces deberíamos hacernos esa pregunta. Está claro que cada individuo tiene una mente diferente, una forma de pensar, de opinar y de actuar. Pero, ¿por qué es así? En nuestro interior, todos tenemos el encéfalo, conjunto de cerebro, cerebelo y bulbo raquídeo. Si todos constamos de las mismas partes, ¿Por qué en cada persona funcionan de una forma diferente? Muchos científicos afirman que es por la conexión de las células entre ellas, y cosas así. Yo tengo otra opinión distinta, que seguro que algunos de los lectores de este blog compartiréis. El entorno. El entorno es el que nos hace actuar de una forma u otra. Un niño al que desde pequeño, se le da todo lo que pide, irá formando en su cabeza una forma de pensar diferente al de un niño, nacido en un país subdesarrollado, donde ni si quiera tiene para comer. Desde mi punto de vista, la postura del primer niño es egoísta. Para otra, que ha sido educada de la misma manera que él, será una postura correcta, en la cual el niño solo pide lo que es suyo. Y así, miles de opiniones más. ¿Qué quiero decir con esto? Nada que un ser humano no sepa. Estamos cansados de escuchar los mismos consejos, de controlar el consumismo, el tabaco, la bebida, etc, de gente que ni si quiera los cumple. Mucha de esa gente utiliza la frase "Nadie es perfecto". Lo que no nos preguntamos es el por qué hacen uso de ella. En la mayoría de casos, es una simple escusa barata. Este es otro tipo de mentalidad. Podría escribir sobre este tema, miles y miles de páginas, y nunca terminaría. Hay tantos temas sobre los que hablar, tantas historias que contar, tantos ejemplos que dar. Este blog acaba de comenzar, y a quién lo lea, le digo que aún tengo mucho de lo que opinar, contar y razonar. De momento, voy a terminar este tema con esta frase, que espero que os haga pensar, como me lo ha hecho a mí: "Ya podemos ser ricos, tener dinero, familia, un hogar, poder, trabajo, que si carecemos de poder mental, eso no nos sirve absolutamente de nada. De nada. La mente y la edad nos pueden, pero no por ello actuaremos mal. Lo que no se ejercita, no funciona. Ejercitemos nuestra mente de una manera correcta, y seremos... correctos".